¿Por qué este Blog?

En el año 1998, la revista Mercado (Editorial Coyuntura, Buenos Aires) me convocó, junto con muchos consultores y profesionales expertos en management y tecnología informática, a un foro que se denominó B2B. A raíz de mi trabajo como consultor en TI para, en ese entonces KPMG Consultores, me pidieron que elaborara una ponencia sobre el tema de “La tecnología informática y las nuevas arquitecturas de sistemas”. Leer más...http://gestionyti.blogspot.com.es/p/por-que-este-blog.html

viernes, 20 de julio de 2018

El "mundial" de los Modelos Predictivos


 



(El Pulpo Paul, autor de un modelo predictivo de Sudáfrica 2010. Foto: Tilla)

Hace unos días, el profesor Fernando Cortiñas publicó un post en FB sobre el modelo predictivo usado por UBS para determinar el ganador del Mundial de Fútbol.  Luego leí un nota en "La Nación" de Argentina, donde hablaba de un modelo algo distinto desarrollado por la Universidad de Buenos Aires.

Investigando un poco me di cuenta que muchas grandes empresas y universidades de diferentes países habían dedicado grandes esfuerzos a desarrollar modelos predictivos para determinar de antemano el ganador de Rusia 2018. Utilizando modelos parecidos, pero también con diferentes técnicas, fuentes y experiencias.  ¿Cuáles fueron los mejores? ¿Quién ganó y quién perdió en ese Mundial paralelo? Intento contestarlo aquí en este post de "A un clic de las TIC"

domingo, 1 de julio de 2018

El misterioso legajo del Teniente Novo y el blog "A un Clic de las TIC"



Un día hace más de 133 años, en 1885, el Teniente de Navío de la Armada Española, Pedro Novo y Colsón estaba entregado a la lectura de su libro favorito “Historia general de los descubrimientos marítimos” del inglés W. Desborough Cooley, cuando advirtió, con más disgusto que sorpresa, el siguiente comentario con referencia a la exploración de la costa Noroeste de América: “Como la ignorancia de los españoles igualaba en esta época a su reserva y silencio, es posible que el Virrey no supiese la existencia de un navegante inglés llamado James Cook el cual había hecho ese estudio el año anterior con el firme propósito de comunicar sus resultados a todo el universo”.

Para otros lectores posiblemente esta referencia hubiese pasado como otro eslabón en la larga cadena de elementos propagandísticos que se conoce hoy como la “leyenda negra”, alimentada en gran parte por los súbditos del Rey de Inglaterra, en el marco del pulso político por la influencia en Europa.  Pero Novo, además de marino era historiador y sabía que la afirmación de Desborough pretendía ocultar algo, con secreta envidia.

Motivado por este disgusto, el Teniente se puso a investigar y desempolvó unos viejos legajos que lo dejaron “subyugado, aturdido, lleno de emoción gratísima y patrio orgullo, ante la lectura del asombroso al par que desconocido viaje de circunnavegación efectuado por los españoles desde 1789 hasta 1794, a bordo de las corbetas “Descubierta” y “Atrevida”.

Lo que Novo había (re)-descubierto (¡100 años después!) eran los diarios, informes, mapas e ilustraciones de lo que hoy conocemos como la  “Expedición Malaspina”.  A continuación, tomó una decisión trascendente: publicarlos en forma íntegra, como declarada refutación a Desborough y sus fuentes inglesas, pero también “porque tanto se adelantaron a su tiempo aquellos oficiales y tan profunda y discretamente meditaba Malaspina que…son hoy enseñanzas provechosísimas todas sus páginas”.

La expedición Malaspina había nacido como una iniciativa propia de los Capitanes de Fragata, Alessandro Malaspina (napolitano) y José de Bustamante y Guerra (cántabro), mientras estaban destinados en la Isla de León (Cádiz).  Pero fue rápidamente aprobada y apoyada por el Ministerio de Marina y el por el propio Rey Carlos III.  Los preparativos duraron más de un año e incluyó la construcción de las dos corbetas, diseñadas específicamente para la investigación (con un toque de humor, Malaspina las nombró tomando en sorna los nombres de las dos corbetas del citado Cook: la “Resolution” se convirtió en la  “Atrevida” y el “Discovery” en la “Descubierta”).

La dotación científica incluyó una enorme diversidad de talentos de diferentes ramas científicas: astrónomos e hidrógrafos, pintores y dibujantes, botánicos y naturalistas.  De diferentes nacionalidades: españoles pero también, italianos, checos, franceses.  Se adquirieron y desarrollaron una variedad de instrumentos científicos y se documentó paso a paso, día a día, cada uno de los experimentos y observaciones.

En esos cinco años, los buques españoles recorrieron 42,000 millas náuticas y tocaron islas Canarias, navegaron por las costas de Sudamérica hasta el Río de la Plata, siguieron hasta las islas Malvinas, recalando antes en la Patagonia. Doblaron el cabo de Hornos y pasaron al Pacífico, explorando la costa chilena y peruana, y Panamá, para alcanzar finalmente Acapulco en abril de 1791.

Luego buscaron el paso del Noroeste, que se suponía unía los océanos Pacífico y Atlántico, recorriendo la costa de Alaska, donde se convencieron de que no había tal paso. Volvieron hacia el sur, hasta Acapulco por la isla de Vancouver) y Monterrey en California. Siguieron por el Pacífico, navegando a través de las islas Marshall, las Marianas, Filipinas y Macao. Progresaron a través de las islas Célebes y las islas Molucas, llegando hasta Nueva Zelanda y Australia.  Desde allí regresaron al puerto de El Callao, tocando en la isla de Vava'u, y desde allí, por el cabo de Hornos, volviendo a fondear en las islas Malvinas, y explorando las remotas Georgias del Sur. Desembarcaron en Cádiz el 21 de septiembre de 1794.

La expedición no sólo realizó trabajo de campo. En tierra, se convocó a numerosos otros científicos y estudiosos, se relevaron otras fuentes escritas y se desarrolló un trabajo de “back office”, que permitió crear un corpus de conocimiento mucho más completo.  Pero, además, se apoyaron en las autoridades locales y recibieron la colaboración de los científicos de cada sitio, para ampliar las tareas de investigación.  Hasta se permitieron hacer un estudio de largo alcance sobre la organización económica y política de las colonias españolas (que luego se demostró muy acertado).

La lectura de los diarios, mapas, catálogos de minerales, estudio de flora y fauna resultó apasionante para el Teniente Novo (como lo es ahora) porque muestra el día a día de un Mundo en plena Transformación. Un mundo que se reducía, a medida que se iban cartografiando sus límites, y que, merced a la investigación científica, iba revelando sus secretos y abriendo enormes posibilidades para el Progreso de la Sociedad. 

“El viaje enriqueció copiosa y extraordinariamente la Botánica, la Litología y la Hidrografía. Las experiencias sobre la gravedad de los cuerpos, repetidos en ambos hemisferios y a diversas latitudes, condujeron a importantes averiguaciones sobre la figura no simétrica de la tierra, asimismo se efectuaron experimentos como fundamento de una nueva medida en Europa, universal, verificable y tan constante como las leyes de que depende. Estudiaron la vida civil y política de los pueblos visitados y la historia de las emigraciones, así como los progresos su civilización desde el estado de ignorancia primitivo. También se reconocieron nuestros territorios, producciones y tesoros que darán origen a combinaciones capaces de robustecer la Monarquía y todo ello sin que se perdiera ninguna vida humana pues todas las tribus y pueblos visitados bendecían la memoria de quienes les dieron nociones, instrumentos y semillas útiles” (“Gazeta de Madrid”, fragmento de la memoria de la presentación al Rey Carlos IV de los capitanes de la expedición, el 7 de diciembre de 1794)

Salvando las distancias, me gusta pensar que el blog “A un Clic de las TIC” recoge el espíritu de esos antiguos pioneros.  Creado por la iniciativa de unas pocas personas, Mercedes Núñez, Carmen Ruano, Pilar Calonge, Elena Ormaechea (la primera justamente de Cádiz), en un ambiente fuertemente jerárquico como el de una compañía multinacional, consiguieron los apoyos necesarios para llevar adelante el proyecto durante una travesía de 8 años.

Además, consiguieron la colaboración desinteresada de decenas de profesionales de muy diversas áreas, disciplinas y hasta nacionalidades, pero teniendo en común la curiosidad intelectual de explorar una determinada tecnología, divulgar un descubrimiento reciente, compartir los hallazgos en comunidad y de relacionarse entre sí, para componer un nuevo medio.  No tenemos la perspectiva de los 100 años de Novo, pero creo que todavía no se comprenden las consecuencias de este éxito.

Ya no hace falta recorrer 42,000 millas náuticas para recoger esos datos de campo (hoy podemos acceder a ellos a través de millones de kilómetros de fibra óptica en lo que España y Telefónica son, otra vez, pioneros).  Pero exige el mismo esfuerzo de análisis, interpretación, comparación y la lectura de miles de fuentes todos los días (sólo hay que asistir a una reunión mensual de “A un Clic” para darse cuenta).  Y tenemos una ventaja, hemos aprendido a no ser tan “reservados” y “silenciosos”: nuestra visión sobre la transformación digital se transmite todos los días a cualquier persona que quiera acceder a ella a través de este blog o bitácora digital.

(No es tan extraña la comparación, en 2010/11, la Armada Española y el CSIC recrearon la Expedición Malaspina con un viaje homenaje de 32,000 millas de los buques “Hespérides” y “Sarmiento de Gamboa”. Y para transmitir los hallazgos y el día a día del viaje, utilizaron la tecnología de blogging por la cual cualquier persona podía seguir la misión).

“A un clic de las TIC” me remite al punto de vista del Teniente Novo. La sensación de estar mirando día a día como se consuma la Transformación Digital de nuestra Sociedad, desde el mismo lugar en que lo veían los lectores de la época de la Ilustración.  A la distancia, espero que no dentro de 100 años, podremos analizar cómo se fue produciendo este cambio, y anticipar futuras tendencias.  El reconocimiento del Presidente de Telefónica España a esta iniciativa, creo que va en esa dirección.


En síntesis, mi reconocimiento a todos los que crearon y hacen posible “A un Clic de las TIC”. Probablemente ninguno de los capitanes e investigadores a bordo de la “Atrevida” o la “Descubierta” tampoco tenían una perspectiva clara de lo que estaban logrando con las frustraciones, dificultades y el esfuerzo del día a día. Pero fue muy grande y muy duradero. ¡Enhorabuena a todos!


viernes, 22 de junio de 2018

David Orban, la innovación exponencial y sociedad en red

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(English version here/Versión en inglés aquí)

Hace unos días asistí, invitado por el Instituto de Empresa, a la Master-Class de David Orban, profesor de la Singularity University, en Madrid.  Nacido en Hungría, y formado en Física en Padua y Milán, Orban es un referente en el ámbito de las start-ups tecnológicas, fundador y socio-director de la incubadora Network Society Ventures, autor de libros y frecuente ponente en la materia.

El contenido de la exposición estuvo centrado en su visión del futuro y se pueden resumir en dos ideas clave: la innovación exponencial y los nuevos modelos del trabajo y la organización humana.  También fueron muy interesantes algunas reflexiones, acerca de la gestión de las empresas tecnológicas y su forma de medir el éxito. Aunque es un precursor en la materia se habló poco de Criptomonedas y Blockchain (posiblemente porque para él es algo más actual que futuro).

David Orban 
(derechos David Orban)



En cuanto al primer punto, Orban diferencia la innovación exponencial de la tradicional, siguiendo los cánones de la Singularity University.  Estamos acostumbrados a tratar con la innovación en forma incremental (mejora de producto) e incluso en forma disruptiva (creación de nuevas clases o categorías), pero analizando su impacto en unas pocas variables de empresa: el flujo de caja, el retorno de la inversión, etc.

En cambio, la innovación exponencial (2X) es un modelo teórico (no práctico) que tiene en cuenta la correlación con muchas más variables como el impacto del “invento” en los indicadores de nivel de vida de la población, en aspectos éticos o en la influencia que pueda tener en otras actividades humanas.  Planteada la “idea innovadora”, la metodología se basa en hacer un análisis predictivo a largo plazo de todas sus consecuencias.

Por ejemplo, pensemos en el coche autónomo.  Es una idea claramente 2X que tiene un enorme impacto en la vida de las personas: reducción del consumo de combustible y de las emisiones, mejoras en la productividad del sector de transporte, mayor tiempo libre de las personas y la reducción de las tasas de accidentes.  Todo parece positivo.

Sin embargo, la metodología de innovación exponencial debe ir más allá.  Así, la reducción de la tasa de accidentes (fatales) tiene una correlación inesperada: la dramática reducción de órganos humanos para trasplantar, lo que tendría un impacto muy negativo en la tasa de mortalidad en el segmento de personas entre 50 y 75 años, que son los más expuestos a terapias de trasplante. 
Para completar el modelo hay que buscar una solución a esas consecuencias negativas.  En este caso, para evitar el impacto negativo el desarrollo del coche autónomo tiene que ir acompañado de una dramática aceleración de la inversión y la mejora en la fabricación de “órganos de cultivo” u “órganos artificiales”.  

Esto puede parecer irreal, pero no lo es tanto al constatar que los ciclos de innovación se están acortando.  Por ejemplo, un impacto similar al del coche autónomo está por llegar con la Computación Cuántica pero no ya a 30 años, sino en los próximos 10 años. Para modelar los tiempos de innovación, Orban cree en el modelo clásico de S-Curve: es fundamental determinar en qué punto de la curva está ubicada una tecnología para determinar el tiempo de desarrollo que queda a su fase de despegue y madurez.

Aunque no es una idea original, Orban es un convencido que los ciclos se aceleran debido a que las nuevas tecnologías de comunicaciones están promoviendo un tipo de organización “en red”, que se diferencia dramáticamente del antiguo modelo de organización social por jerarquía.  

Por ponerlo en cifras, en un modelo jerárquico en el cual cada actor interactúa con sus agentes subordinados, el número de interacciones necesario para “difundir” una tecnología se calcula en 28 = 256, para llegar a 8 grados de distancia.  El modelo “en red” (todos relacionados con todos) facilita que un solo actor se pueda interactuar, al llegar a los 8 grados de distancia se han producido 8^8, o sea más de 16 millones de interacciones.  

Este nuevo modelo lleva hacia un nuevo tipo de sociedad, la “Network Society”.  Orban define claramente 3 grandes oleadas de transformación social:

·         La revolución de la educación pública en el S. XIX:  en general, al hacerse masiva la educación, por primera vez, la gente tuvo la posibilidad de trabajar en algo distinto a lo que trabajaban sus padres.  Anteriormente, las artes y oficios, salvo excepciones, se transmitían de padres a hijos.
·         La introducción de la formación en el trabajo:  a partir de la década de 1960, la automatización, la ciencia del management y los nuevos métodos de producción, obligaron a re-entrenar a los trabajadores en nuevas habilidades, de tal forma que al final de su vida laboral podían estar haciendo una tarea completamente diferente la que hacían al principio.
·         Cuando dos trabajos no son suficientes: a partir de los años ´80 el mercado laboral volvió a cambiar decisivamente.  Por el impacto de las nuevas tecnologías y las posibilidades de educación superior, la gente empezó a cambiar rápidamente de empleo y, con muchas opciones de formación, ejercer muchos trabajos a lo largo del tiempo, abriendo más posibilidades de progreso y de hacer lo que “a uno le gusta”.

Según Orban, veremos, en el futuro (y no muy lejos), una nueva forma de organización social, basada en el concepto de red, donde el concepto de “trabajo” variará radicalmente.  Algunas empresas ya están empezando a cambiar sus métodos. Google, por ejemplo, ha implementado un programa “mixto” para que sus empleados dediquen el 20% de su tiempo a un proyecto personal, basado en el criterio de que la “pasión” por una idea, supera en éxito, a los impulsados por la Dirección.

Adicionalmente, el alargamiento de la esperanza de vida hace que la gente tenga 10 años más de vida laboral potencial.  Los largos períodos de retiro no son sostenibles por los planes de pensiones, pagados empleados y empresas.  Probablemente, aparezca el concepto al que no llamaremos “trabajo” en el sentido tradicional, a medida que se abren muchas más posibilidades para emprendedores y de colaboración en red.

En este nuevo modelo, Orban no cree en la competencia hombre-máquina. No cree en que la IA vaya a reemplazar habilidades humanas, sino a complementarlas. Un concepto que denomina “neuromation”.  Su foco, como experto e inversor, consiste en impulsar la IA como herramienta para extender las fronteras de la Inteligencia Humana. Su función está en descargar al cerebro de tareas como la “búsqueda de información” (disponible en una amplia red) o de “identificación de patrones” y que los humanos se centren en las habilidades cognitivas o de razonamiento.

Un elemento clave en esta transformación es el acceso a las fuentes de energía. En esto Orban es particularmente optimista en cuanto al desarrollo de la Energía Solar como una fuente disponible para todos y como “combustible” de la sociedad en red.  Fue particularmente crítico con los métodos tradicionales de las autoridades energéticas para calcular el potencial de esta energía, que considera será decisiva en el futuro y que no ha llegado a su máximo potencial. Orban invierte en crear un mercado global de intercambio de energía generada por el sol (SUNEX) con este fin.

Finalmente, Orban  restó importancia a la contabilidad financiera como elemento para medir el éxito de las empresas tecnológicas.  Considera que el dinero es un indicador para decidir sobre la “asignación de recursos” en una compañía.  Su éxito debe medirse en función del timing de sus productos y servicios, de su roadmap a medio y largo plazo y su propuesta de creación de valor.  A su juicio, una empresa que paga un dividendo a sus accionistas está reconociendo un fracaso.  Es decir, les devuelve el dinero porque no sabe qué hacer con él, donde invertirlo, en qué productos apostar a futuro. 


En resumen, uno puede estar de acuerdo o no con los pronósticos de David Orban, pero su mirada es provocadora y hace pensar. Ofrece un modelo de pensamiento amplio y a largo plazo al que no estamos habituados e ideas sobre la gestión del trabajo y las empresas, que son muy actuales, y en plena fase de ensayo, cuyos efectos veremos a corto plazo.