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jueves, 9 de julio de 2015

Tópicos y mitos de la Seguridad Móvil


En los últimos tiempos se ha generado una gran atención sobre la Seguridad de los dispositivos móviles. Es natural la preocupación, debido a que la presencia de los Smartphones en las empresas es algo habitual e imprescindible en muchos casos, para la productividad personal o incluso para desarrollar eficientemente algunos procesos de negocios más que otro tipo de terminales informáticos.

Ahora bien, ¿Cuáles son las características particulares a tener en cuenta en la Seguridad de los Dispositivos móviles? ¿En qué se diferencia de las medidas de Seguridad habituales que se toma con otro tipo de terminales o de enlaces? ¿Es verdad que estamos ante una amenaza grave para las organizaciones? ¿Debemos reducir la exposición de nuestros empleados y clientes a la movilidad por estos riesgos?

Particularidades de la Movilidad

Por definición, el dispositivo móvil (Smartphone, Tablet o Phablet) está más expuesto que los terminales fijos a riesgos físicos.  Un equipo fijo está protegido físicamente por la medias de seguridad de las instalaciones donde se encuentra.  Un dispositivo móvil está sujeto a muchos más riegos: extravíos, hurtos callejeros, accidentes.  Estos son mucho más habituales que en los terminales laptop por varias razones: son más fáciles de robar, muchos equipos tienen un alto valor de reventa y son, en general, mucho más frágiles. 

De hecho, la ENISA (Agencia Europea para la Seguridad de Redes e Información), dice que el principal riesgo que corre el usuario de Smartphone es el de pérdida de información por robo o extravío.(https://www.enisa.europa.eu/activities/Resilience-and-CIIP/critical-applications/smartphone-security-1/top-ten-risks). 

Si observamos los otros dos riesgos altos que identifica la ENISA  no tienen que ver con la tecnología Smartphone:

             Filtrado de información por un mal uso involuntario por parte del usuario
             Captura de datos por una mala reposición o reciclado de equipos

Es decir, no importa que la tecnología sea más o menos segura. La propia movilidad entraña mayores riesgos y hay que mitigarlos como tales. Tampoco es un elemento novedoso, esto ya se había descubierto hace años con las comunicaciones militares.


El robo de Smartphones en algunas ciudades alcanza proporciones alarmantes y es una de las actividades más lucrativas de los ladrones callejeros: en la foto una Web para combartir los robos en el subterráneo de Buenos Aires.

 
Para la época de la I Guerra Mundial, los equipos de comunicaciones eran grandes y pesados y estaban ligados a una ubicación física.  Una estación telegráfica o central telefónica estaba limitada por el recorrido de sus cables, una estación de radiotelegrafía necesitaba de suministro eléctrico, antenas y operadores especializados. Por eso estaban lejos de las líneas del frente de combate y, por la misma razón, eran fáciles de proteger con tropas, búnkeres y otras medidas.  A la línea de frente se llegaba con mensajeros humanos y a veces por medio de animales (palomas o perros entrenados).

Es algo parecido a lo que ocurría con los equipos comerciales antes de la aparición de la telefonía móvil. A principios de los ´90 me tocó ver como los equipos comerciales de una empresa de consumo masivo en Argentina se reunían diariamente en "sacas". ¿Que era una "saca"? Era un punto de reunión prefijado entre el jefe de la zona y los vendedores (normalmente un bar o restaurante), con teléfono, donde el equipo se reunían ponía en común los pedidos y los transmitía telefónicamente a la central.  Y donde el jefe daba las pautas de los días siguientes a los vendedores.

Cuando se pudo comenzar a miniaturizar los equipos de comunicación por radio, en los años ´30, estos empezaron a acercarse a las "líneas de frente", logrando una comunicación más directa y más rápida con los centros de comando.  La disponibilidad de radio pasó a ser un elemento de ventaja sobre las técnicas más antiguas.  Algo así como el advenimiento de la telefonía móvil e Internet, para la fuerzas de campo en las empresas.

Pronto la radio pasó a ser utilizada por todo tipo de fuerzas móviles: vehículos terrestres militares, aviones, barcos, submarinos y unidades de infantería. Se usaba la radio para todo.  Pero esta creciente movilidad tenía como contrapartida que ya no era tan fácil proteger los equipos de comunicaciones.  Estaban por todas partes y era mucho más fácil extraviarlos o que fueran capturados.

La captura de un equipo u operador de comunicaciones en el frente implicaba dos riesgos: (1) la divulgación de los mensajes ya decodificados y en poder del operador, (2) el acceso a los "libros de claves" para codificar mensajes y (3) el uso del equipo/operador de comunicación apresado para decodificar nuevos mensajes (o incluso enviar mensajes falsos).   Es por esto que, antes de caer en poder del enemigo, la principal obligación de los operadores era destruir los equipos, mensajes y libros de claves (en algunos casos, hasta eliminar al propio operador, como se puede ver en la película Windtalkers).

Sin embargo, pese a los riesgos, nadie dejó de utilizar los equipos móviles de radio. Por el contrario, su uso se hizo cada vez más frecuente.  Las medidas mencionadas anteriormente, por supuesto, reducían la exposición, pero no podían garantizar que ningún equipo fuera capturado y sus secretos divulgados.De hecho, se complementaron con otras estrategias, a saber:

  • Una de las principales estrategias que aplican instituciones militares y de inteligencia es la clasificación de la información según su nivel de sensibilidad, es decir según el daño potencial que puede causar su revelación.  De acuerdo con esta clasificación, la información más sensible (ergo, la más potencialmente dañina) debe tener una circulación mucho más restringida. Es decir, limitar el número de copias y retransmisiones, utilizando para esto los medios más seguros y el mayor nivel de protección (esto podía excluir directamente el uso de las radios portables).
  • Otra estrategia es la fragmentación de la información.  La información no se transmite en forma integral desde la cúpula de las decisiones político/militares.  Cada nivel retiene una parte de los datos y transmite hacia abajo sólo lo que cada unidad subordinada debe saber estrictamente. De esta forma, si se pierde información en la línea de frente, que estos sólo tengan un impacto directo en el ámbito táctico de esa unidad.
  • Para mitigar el problema de que alguien pueda acceder a descifrar mensajes utilizando equipos, claves u operadores perdidos, la principal estrategia es cambiar códigos y claves con frecuencia.  Adicionalmente, disponer de mecanismos de doble autorización o doble codificación (que requieren la coordinación de más de un operador) para poder acceder a ciertos mensajes.  Por otro lado, se entrenaba a los operadores para disponer de alguna señal o marca que indicara que, en caso de ser capturado, se estaba enviando el mensaje bajo coacción.

De esta experiencia podemos extraer algunas políticas prácticas para un programa de seguridad corporativo:

  • Analizar y clasificar los datos según su sensibilidad.  Los más sensibles deben, por definición, escasos.  Si estamos clasificando gran cantidad de datos como, "sensibles" seguramente no estamos midiendo bien el posible impacto de su divulgación. 
  • Dar acceso a datos sensibles sólo al personal imprescindible. El número de personas con acceso a los datos más sensibles debe ser muy limitado.
  • El personal debe estar adecuadamente entrenado y concientizado para limitar la difusión y el número de copias de los datos sensibles en su nivel de responsabilidad.
  • Depurar/Eliminar todo dato sensible cuando ya no sea útil o no tenga ninguna finalidad.
  • Establecer mecanismos de doble autenticación para el acceso a datos y procesos críticos (como Fórmulas/Diseños de Producto, Órdenes de Pago, etc).  Que no se pueda acceder, si no interviene una segunda persona responsable de autorizar un acceso o transacción.
  • Cambiar claves con frecuencia y establecer mecanismos para protegerlas sin que se generen copias de "ficheros de claves", para lo cual ya existen muchas soluciones.
Niveles de clasificación de la información en el Reino Unido antes y después de 2014
Gráfico de Bobrayner bajo licencia Creative Commons
http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/legalcode

(¡Cuidado !  A veces la clasificación de la sensibilidad de la información no es tan evidente, como se indica en este ejemplo, relacionado con Big Data, pero también con un mal análisis de "sensibilidad")

Como podemos ver, si aplicamos estos principios en el marco de un Plan Director de Seguridad de la Información, la mayor exposición de los datos por la pérdida o extravío de equipos móviles se mitiga mucho (aunque la seguridad perfecta no exista).  Al menos, no aumenta el riesgo en una medida que nos haga desistir de usar estos dispositivos en nuestras operaciones de negocios. 

¿Quiere decir esto que no debemos utilizar ninguna tecnología de Seguridad en rspecial para proteger los equipos móviles? No necesariamente.  Estas medidas son las primordiales para prevenir los principales riesgos, como señala la ENISA.  Sin embargo, hay algunas tecnologías específicas que permiten mejorar aún más la seguridad (que perderán eficacia si no forman parte de una programa como el mencionado).  Enumeraremos las más comunes y eficaces:

  • Borrado remoto: la mayoría de los sistemas de gestión de movilidad para empresas, facilitan la posibilidad de realizar un bloqueo y un borrado automático del equipo, reduciendo la posibilidad de que los datos puedan ser leídos por personas no autorizadas.
  • Antivirus/Antimalware: los sistemas operativos móviles están siendo invadidos cada vez más por virus y malware,  que pueden causar trastornos como el re-envío de datos que el usuario guarde en el dispositivo (claves, números de tarjeta) hasta el bloqueo de terminales o aplicaciones, causando un problema de pérdida de productividad.  Es necesario disponer de alguna capa de protección de este tipo.  Los fabricantes apelan a diferentes estrategias al respecto.
  • Políticas de descarga de aplicaciones: una de las vías más peligrosas para la seguridad del móvil es el proceso de descargas desde una tienda abierta como Google Play o Apple Store.  Actualmente, un móvil corporativo puede configurarse para aceptar o rechazar determinadas descargas de aplicaciones, evitando también aplicaciones maliciosas o que puedan poner en riesgo el equipo (por ejemplo, informando la localización de una persona cuando ésta deba ser confidencial).

En síntesis, en mi opinión no hay motivo para limitar nuestra exposición en el "mundo móvil", son muchísimo mayores las ventajas que los riesgos. El empleo masivo de la tecnología de Smartphone no agrega mayores desafíos a una organización que cuente con una adecuada planificación de Seguridad de la Información, que incluya un detallado análisis de la sensibilidad los datos y un adecuado programa de sensibilización y formación del personal, sobre todo entre quienes manejen información más sensible. Por supuesto, hay algunas medidas adicionales que se pueden tomar para mitigar contigencias y mejorar la productividad, pero son accesorias al Plan Director de Seguridad. 

miércoles, 17 de junio de 2015

Una perspectiva histórica de la TI (XVIII): la explosión de Internet Móvil

Convergencia entre Internet y la telefonía celular: el Smartphone

Circa 2005, para el público en general el acceso a Internet y la telefonía móvil o celular eran dos mundos diferentes.  

Se accedía a Internet en casa a través de la línea telefónica tradicional o de banda ancha o en la empresa. Si se estaba fuera de casa, se podía utilizar una variedad de ordenadores portátiles para conectarse a Internet (desde PCs tradicionales a pequeñas agendas portátiles o PDAs), llamando a una línea telefónica tradicional, conectándose por cable a una red disponible o utilizando un dispositivo para recibir señal de Internet a través de la red de telefonía celular, lo que se daba por llamar 3G.

En aquella época, el correo electrónico se había generalizado como la principal herramienta de comunicación dentro de una empresa.  Era fácil de usar, permitía llegar a cualquier locación donde hubiera acceso a Internet e incluso se podía utilizar durante los viajes, aunque con la limitación de que había que llevar una ordenador o agenda portáil y había que disponer de una conexión de red o llevar un adaptador para conectar el dispositivo a la red celular.  Muchas veces los usuarios debían cargar con el equipo sólo para mantenerse conectados por el correo.

En ese momento los teléfonos móviles se utilizaban sólo para hablar o como mucho, para enviar mensajes cortos de texto entre teléfonos, utilizando el servicio SMS.  Pero entonces surgió una producto que rompería el mercado, integrando el correo electrónico en el teléfono móvil: Blackberry.

Esto representó una verdadera revolución. De repente los usuarios no necesitaban cargar con un ordenador o agenda electrónica aparte para trabajar con el correo.  Sólo con llevar el teléfono móvil y cobertura de la red celular podían acceder al correo en cualquier momento, además de mantener todas las funciones de un teléfono.  Aunque hubo otros modelos precursores, podemos decir que en enero de 2003 se lanzó el primer Smartphone: el Blackberry 7230.

Blackberry 7230, el primer Smartphone

Pronto se generalizó el uso de Blackberrys entre los usuarios de negocios.  Todos los grandes operadores de telefonía móvil lo empezaron a comercializar a sus clientes del mercado de empresas. De repente se podía ver a usuarios compulsivamente leyendo y enviando correo desde los lugares más diversos.  Se podía estar conectado con comodidad en casa, en un aeropuerto, en una sala de espera.  La productividad personal dio un salto espectacular.
Blackberry Pearl 8100

Blackberry continuó lanzando modelos con mejores prestaciones en los siguientes años y avanzó también en el mercado de consumo, consiguiendo un gran impacto con el  Blackberry Pearl 8100, el primer equipo que incluyó una cámara y un reproductor multimedia.  Sucesivos modelos de Blackberry dominaron el mercado entre 2005 y 2009.  Sin embargo, su principal éxito se seguía basando en la facilidad de acceso al correo electrónico.  La navegación en Internet seguía siendo lenta y compleja, con la tecnología de la época.

Esto cambió en 2007 cuando otra compañía, Apple, introdujo el iPhone: el primer teléfono optimizado para trabajar por Internet.  El iphone introducía algunas otras características innovadoras:

  • Eliminaba el teclado físico, reemplazado por un teclado virtual ubicado en una pantalla Touchscreen, lo que también permitía ampliar el tamaño del display.
  • Sin perder la funcionalidad del correo, un display más grande, además, mejoraba la experiencia de navegación, facilitando el acceso a los contenidos web en movilidad, de una manera que nunca se había logrado antes.
  • El teléfono agregaba todas las capacidades gráficas que tenía la línea Mac, así como sus utilitarios optimizados para trabajar en un dispositivo que cabía en un bolsillo.
  • Adicionalmente, Apple abrió al mercado sus estándares de sistema operativo para se pudiesen cargar en el "teléfono" aplicaciones de terceros, que desarrollaran capacidades adicionales (juegos, noticias, salud, etc), dándole aun mayor a la plataforma.
El primer iPhone


Nuevamente, el mercado dioun salto cualitativo. Apple pasó a dominar el segmento de consumo de los Smartphones, y ocupó una franja importante del mercado empresas que dominaba Blackberry.  Pero este éxito movilizó a la industria y pronto surgieron otras iniciativas para rivalizar con ellas.

En noviembre de 2007, en un movida largamente preparada, Google anunció el Open Handset Alliance un consorcio que reunía a fabricantes de teléfonos como HTC, Sony y Samsung, de procesadores como Qualcomm, a operadores como Sprint o T-mobile con el objetivo de desarrollar estándares abiertos para teléfonos móviles. Los teléfonos comerciales surgieron en 2008 y 2009.

(Hubo otros intentos. Nokia, en lugar de integrarse, intentó desarrollar su propio sistema operativo abierto, Symbian, basado en los SO de las antiguas PDA.  Microsoft hizo lo mismo a partir de los sistemas Windows CE de los  PDA de los´90.  Ambos no alcanzaron masa crítica y terminaron aliándose en 2011, conservando una participación (aunque menor) en el mercado)

La estrategia de Google facilitaba a los distintos fabricantes a centrarse en el desarrollo de hardware, basado en un sistema operativo público sin costes ni servidumbres, a pagar a su desarrollador como ocurría con Apple o Blackberry.  Esto hizo que numerosos fabricantes pudiesen entrar en el mercado a competir con estos, abaratando sustancialmente los productos y reduciendo la barrera de entrada a los usuarios. 
Un usuario de consumo de Apple o un teléfono Android podía utilizar el teléfono para muchos otros usos que sólo hablar: tomar fotos, hacer compras, visualizar videos, escuchar música, acceder a las redes sociales y muchos otros. 
En apenas 5 años, el Smartphone pasaba de un producto de "moda", "status" o "productividad personal", para ser un producto de aplicación realmente  Esto tendría grandes implicaciones para las empresas y para la industria tecnológica en general.  Pero antes habría otro salto cualtitativo.

El surgimiento del tablet

La idea de disponer de un "papel"  o "tableta" electrónico estaba en el imaginario popular desde hace tiempo.  La ventaja intrínsica desde el punto de vista ergonómico de disponer de un ordenador operativo del tamaño de un libro, pizarra o carpeta estaba esbozada en la ciencia ficción desde los años ´60 y en los años ´90 se había desarrollado la experiencia (fallida) de las Apple Newton.  Sin embargo después del lanzamiento del Smartphone, Apple ya estaba mejor preparada para atender este mercado.

Steve Jobs presenta el iPad

A principios de 2010, Apple redefinió este segmento lanzando en iPad.  Este estaba claramente basado en los mismos estándares y tecnologías del iPhone, pero aprovechaba las ventajas de un mayor tamaño en capacidad de almacenamiento y de proceso, un display más grande y la misma interfaz touchscreen.  Una mayor autonomía también lo hacía mucho más atractivo que el Newton.

El mercado estaba ávido por esta tecnología y fue otro éxito de ventas.  Seguido a su vez por numerosas versiones de tabletas, basadas en los otros sistemas operativos móviles (Android, Microsoft Phone y otros).  Pronto se transformó en una nueva categoría de dispositivos que compartía el hogar con el smartphone y el ordenador personal.  

El desarrollo de esta líneas de productos se vio favorecido también por la expansión de otra tecnología de acceso a Internet: el Wifi.

Al principio el Wifi se vio como una forma de librarse la esclavitud de los cables en el ámbito privado.  Un router Wifi emite señales de radio en un ámbito local reducido con un ancho de banda suficiente para que varios dispositivos puedan conectarse simultáneamenta a la misma conexión de Internet.  En una casa esto permitía utilizar los equipos en diferentes estancias sin recablear, y en una empresa cambiar las ubicaciones o las oficinas de sitio, sin tener que hacer un nuevo tendido de cables a nivel local.

Sin embargo, tuvo un efecto inesperado.  Los smartphone y tablets dependían también para ser plenamente operativos de una conexión a Internet.  Por supuesto disponían de tarjetas de acceso a la red celular para conectarse por ese medio.  Pero el tráfico de Internet móvil todavía no era masivo y era caro en términos de consumo cuando se utilizaban los dispositivos para contenidos de gran tamaño como videos.

Así que una gran parte de los usuarios comenzó a utilizar los smartphones y tablets en casa o en la oficina, conectadas a las redes Wifi, gratuitas, sin consumir los caros datos móviles de la época.  Esto ayudó a expandir aun más rápidamente el mercado de este tipo de dispositivos, que no traían un consumo agregado de más datos móviles.

Los impactos en la empresa

Hacia 2011 o 2012, el surgimiento de smartphones y tabletas había impactado profundamente en las empresas. Veamos, a continuación, algunos de sus efectos:

  • Bring-your-own-device: muchas compañías empezaron a percaterse de que sus empleados preferían trabajar y llevar a la oficina sus propios dispositivos personales (smartphones o tablets), los cuáles estaban acostumbrados a usar en casa, en forma adicional o a veces en forma alternativa a los dispositivos que la empresa ponía a su disposición. ¿Para qué utilizar un teléfono antiguo pagado por la empresa cuando tengo a mi disposición un Smartphone sólo cambiando la tarjeta SIM de uno al otro? ¿Por qué andar moviendo un pesado PC de un sitio al otro cuando tengo una tablet portátil dónde puedo consultar datos en cualquier sitio? Esto llevó a nuevas tecnologías de control como Mobile Device Management.
  • Relacionamiento con los consumidores: el relacionamiento con los clientes a través de páginas con interfaz WWW pasó a ser algo obsoleto.  Los usuarios comenzaron a demandar aplicaciones para acceder a los servicios online de las empresas que fuesen compatibles con sus nuevos dispositivos móviles, que les garantizaran un acceso en cualquier momento y aprovechando sus ventajas de formatos y herramientas añadidas (como la posibilidad de establecer videoconferencias).  Apareció una nueva industria especializada de aplicaciones móviles.
  • Extensión de la movilidad: la difusión masiva de la movilidad disponiendo de aplicaciones complejas a un coste muy bajo permitió una mayor conectividad dentro de la organización.  Ahora era posible suministrar aplicaciones móviles incluso en niveles muy bajos de la organización.  Esto, además de impactar en la productividad personal, permitía redefinir los servicios generales y muchos procesos internos de la organización según nuevos parámetros.  Ya no era necesario "ir a la oficina" sólo para conectarse a la red, ahora existían numerosas formas de mantenerse permanentemente conectado desde cualquier sitio. Uno de los derivados de esto es el eWork.
  • Explosión de datos: la hiperconectividad de los usuarios, capaces de actualizar las redes sociales y las aplicaciones desde cualquier sitio y en cualquier momento, más la disponibilidad de datos generados por los propios dispositivos móviles (como la localización) generó una explosión de datos adicionales, y generó el interés por parte de las organizaciones para ser utilizados con los más diversos fines (estudios sociales, patrones de compra, etc).  De esto deriva la nueva capa de Big Data en las empresas.
En sucesivas notas, veremos como tratar estas nuevas problemáticas en la arquitectura de sistemas de una compañía.